Ir al contenido principal

Entradas

Una de esas personas

Junio casi se termina. No me había dado cuenta, hasta hace un momento, mucho tiempo tenía ya sin un junio tan bueno; sólo tuve una noche de infernal insomnio, ¡sólo una! ¿Fue este Junio diferente en sus calores? No que yo sepa. Haciendo revisiones, muchas, descartando posibilidades, he llegado al factor que ha hecho de este Junio uno muy peculiar: la bacteria. Aquella que me enfermo en el onceavo mes del año pasado, y que aún habita en mi organismo, robándome… robando-me. Resulta que soy una de esas personas, odiosas y traicioneras, que zarpan jurando regresar, y nada más no vuelven. Y no es que uno mienta, es solamente que uno deja de ser uno mismo para ser con otro….pero como dice la canción “volveré, y me quedaré por esa paz que siempre, siempre tú me das…”

Un poco de mala gana

Ahora que no trabajo, debería tener más tiempo para escribir. Estudiar allá en la Facultad y acá en el Colegio me trae ocupada en lecturas y platicas, las dos últimas extensas, con el Herr Gadamer y el muy respetable maestro Séneca. El punto es, que no puedo escribir, pero me hace falta. Hace unos días decía mi maestro, aquel que es autista: se supone que al licenciarse uno debiera demostrar que es capaz de escribir un libro. Creo que la ventaja de este maestro sobre otros es que es un gran observador. Es un niño aún, de esos que nadie aguanta, timorato y un poco gruñon, serio y con ojos de desamparo. Estoy de mal humor, el autista ese me pone de mal humor, no poder ecribir algunas cosas que traigo en mente y luego esta tarde. Ha venido Iván y me dice: es una tarde hermosa en verdad yo me largo a las azoteas, hay plantas nuevas con la vecina y Parches no está; regreso en la noche, ya sabes que me gusta la comida recien servida. Se largó. ¡Si! y luego esta tarde que esta como para salir...

Oscuridad de bosque

Mi hermana se preocupa porque a su hija no le gusta ir a la escuela, a mí, me da mucha risa, dicen las madres “lo que no has de ver en tu casa lo has de tener”. Yo la entiendo, ir a la escuela no es agradable, para mí nunca lo fue: levantarse temprano, desayunar apresuradamente, vestirse rápido, los dientes ¿olvidas algo? Y te vas… te llevan. Y cuando uno crece es más o menos lo mismo con el trabajo. Pero estaba con lo de la escuela. Entiendo a mi sobrina, que es una pequeña ratona blanca de ojos rojos; a ella le gusta roer, saltar trechos que parecen imposibles y sobre todo cepillar al gato; para ella la escuela es una de esas cosas absurdas que los adultos requisitan para el buen vivir. Y cuando uno crece es más o menos lo mismo. “¿Estás titulado?” al parecer la respuesta en negativa es presa de incomodidad sueldo minúsculo. Se puede pensar, quizá sin errar del todo, que estar titulado es necesario; no sólo por lo de los sueldos, sino para dejar terminado algo que se hubo de iniciar,...

Der Erkrankungsfall II

Contemplaba yo una visita a Oxford a principios de Enero, dirigí mi angustia a la imposibilidad de no ir dada la enfermedad que padezco. Fui al médico. Síndrome HCA; resulta que me ha infectado una terrible bacteria. Síntomas: presión en el pecho, malestar estomacal, olor; si, la bacteria provoca segregación de un olor que no es el propio, poniendo en riesgo la salud mental del enfermo. Y es verdad, tengo días con la sensación extraña de no oler como siempre, a ratos puedo percibir un agradable aroma que no es el mío; quizá eso es lo peor, que es agradable. El médico dice que no hay nada que hacer, sólo me advirtió que en la etapa final de la vida de la bacteria, hace creer al enfermo que se encuentra inmerso en un cuento de Hans Christian Andersen; para mi eso es lo terrible, porque andaré por ahí en aparente felicidad que se verá truncada por algún duendecillo, hada o maleficio, me sentiré desgraciada para acabar luego muy feliz, cual cisne. Todo eso será falso. La cuestión es que q...

DER ERKRANKUNGSFALL

Presión: comprimir, oprimir; influjo poderoso ejercido sobre alguien. Los jefes, los compañeros de trabajo, los impuestos, los amigos que se van lejos casi llegando a Far far away; hay tantas cosas que pueden presionarnos; y yo lo único que se hacer bajo estas circunstancias es recurrir a mi muy estricto régimen de oración. Sin embargo me ha dado un tipo de presión que no se quita con silencio. Tengo una presión distinta, en el pecho. La presión es tal, que mi corazón tiene que hacer esfuerzo para latir, palpita pesado, empuja al tórax para dejar fluir la sangre, lo empujo, pero no sede y la presión esta ahí, me entrecorta la respiración y me hace suspirar. Me preguntaron entonces ¿por quien suspiras? ¿Por qué las personas piensan que si uno suspira ha de ser por alguien? En el caso del metiche que me preguntó, estaba en la sospecha correcta, sin embargo pudo haberse expresado con más precisión, “¿Quién ejerce sobre ti una presión que te hace respirar entrecortadamente?” ¿Alguien? ¿Qui...

Lo mismo y otro igual

Ya no me gusta escuchar como antes. Se me agotan los esfuerzos, se me acaban los antojos y las ganas de hacer con mi vida lo común; hay en mí un raro impulso que se lleva las certezas que tengo de este mundo y sus habitantes. De aquellos antojos: irme lejos, vivir diferente, vivir aquello que es absurdo ante los ojos de los que no tienen fe ¿Por qué no? No hay nada, ni nadie que venga con coerciones a impedírmelo, tengo libertad de hacer, pero sola. Era esta tarde, estaba con el Herr Doctor Legumbre sosteniendo una de tantas conversaciones que nos llevan a discusiones que acaban por sacarlo de quicio a él y de confundirme a mi… me doy miedo, a veces ya no entiendo el hacer del filósofo; decía, éramos los dos platicando, él habla mucho y yo escuchaba hasta que me perdí, pensaba en Pablo, en que lo entiendo muy bien cuando dice que lo mejor es no casarse y me dio miedo, porque algunos filósofos piensan así, hay algo en las relaciones humanas que distrae del arduo ejercicio de la reflexió...

La manía del recuerdo

Leía el Universal del domingo, Guillermo Fadanelli ya publicó otro libro y yo estoy con ganas de adquirirlo, es uno de mis escritores contemporáneos de preferencia. Luego dejé reproducir "El segundo felino" de mi más reciente gusto musical, Enjambre, y fui muy feliz, todo el disco me ha gustado, sigo queriendo su segunda producción "Daltónico". Si, ya tengo dos cosas en mi lista de "Cosas por adquirir..." soy muy feliz, incluso cuando no las tengo aún, creo que es porque son deseos realizables. Es tan fácil hacerme feliz, música y buenas letras. También es muy fácil hacerme recordar, y hay entonces en mí, un ligero colapso, por un breve instante. Hace un rato, aproximadamente media hora antes de la hora del té, se fue la luz en la oficina, las labores tuvieron que cesar, salí a conseguir crédito para mi teléfono celular; en la calle me recibió el sol tibio, la calle silenciosa, los árboles son su disfraz de otoño y un susto: un clon del chico copias. Chico...