Ir al contenido principal

CUCHARADAS DE EMULSIÓN

No hay como atacar al ego, serpiente viva la lengua. Par de medusas serpeteadas las manos, cuyas cabezas escupen venenosas letras. Como quien va al psiquiatra para escucharse, así se ensalza el que se encuentra en párrafos ajenos. Quien viera mi corazón que escribe y no espejo de vanidad; quien notara que aparece en importante protagonismo sin colocarse a desvarío en lugares que no debe ocupar. ¿Será ceguera o falta de gusto?
Hube de tener objeto de deseo y musa para mis letras. Ya no. Luego entonces me he encontrado con historias para narrar, propias y ajenas; cuentos engendros de mi, de otros y de mundos alternos.

Es por gusto, no por consuelo; cortaré mi cabello. Porque mi vanidad se dibuja en largos rizos; los he de amputar para que no caminen ni acaricien, para que no llamen a que los toquen las señoras, para que las caras de caballeros fútiles no se hundan en ellos. Es por comodidad. ¿Quién lo comprende?
La mayoría de las personas viven para sobrevivir, llenarse de breves felicidades, peleando con ellas mismas porque no se entienden; esas personas no entienden dicha mutilación. Lo comprende la ratona de collar en cuello, de lentes y garrapata de conociéndome. También aquella otra que se sabe en garrafal error, la que siente en desvió de personalidades.

Lo que para muchos es desagradable e innecesario, para pocos es disciplina y orden. Libertad de ser yo y no impostura social, porque el dinero lo es todo, “estar con alguien”, las amistades sevaletodomenosenamorarse, los títulos nobiliarios o ser fuerte irremediablemente. Libre soy de esos disfraces.

No hay como atacar el ego con cucharadas de uno mismo; propia receta o la de los amigos; queridos locos, al igual que yo faltos de buena memoria, fuertes soldados de la avantgard, curados de espanto. Músicos de carretera son mis amigos, inagotables cucharadas de emulsión.

Comentarios

Eva Mora ha dicho que…
Más vale mirarse al espejo cada vez más distinto, renovado y con años de menos, que el cabello da años y tal vez vivencias no deseadas.

Entradas populares de este blog

ACRÓBATA

El orgullo viene en paquetes de 12, se acaba con cada fumada de ansiedad; también viene en paquetes de 8 – como las salchichas – se acaba con cada mordisco de desasosiego.  Los peces no vienen en paquetes, vienen en cardumen o engramados en sus bolsas cadavéricas. Descansan. Ahí quietos en el fondo de la pecera parecen muertos, no parpadean. Los peces vuelan en cámara lenta, hacen sobrias acrobacias. La vanidad es un gas apestoso que viene en los más diversos frascos, cada mililitro es veneno que, disuelto en los pulmones, invade cada célula del cuerpo. Inocua para pocos, nociva para mi. Cuando era una pequeña niña mi padre llevó a la familia al barrio chino, entramos a un restaurante en el que tenían una pecera gigantesca. Vi que los peces se deslizaban con la mirada perdida y su mente en quien sabe que, así como yo casi todo el tiempo.  El deseo es muy caro, viene en paquetes individuales. Complacer cada uno de nuestros deseos nos sumerge en vicio sañoso ...

BEDUINO

Me acabo de dar cuenta de que la gente no se va, tan sólo continúa. Cuando la gente se muere, pues eso: se muere. Deja de estar, aunque la recuerdes, aunque guardes su ropa apolillada o le dediques todas tus victorias académicas: ya no está. Pero cuando la gente no está ahí presente, existe la amenaza de volverla a ver. En una fiesta. En la calle Madero. El Bar. Su cafetería. El metro. Entre la multitud de un concierto. Se te pasa el susto después de muchos años. Platicas, gritas, lloras; igual que cuando alguien se muere. Yo lloro hasta cuando matan animales en las películas, por eso mi llanto no se lo toman en serio. Igual que el que se la pasa posteando que está miserable y triste después de años de una relación amargada: ya nadie le cree. La gente no le da oportunidad a sus caprichos: después de unos años ya no lo vas a querer. Sí, después de algún tiempo puedes notar que es cuestión de orgullo: es por ti, no por el otro.  Por eso sufrías (o sufres) tanto, ...

Carta desde el desierto

Love is not a victory march It´s a cold and it´s a broken hallelujah Rufus Wainwright La gente necesita algo más que las bondades del hedonismo, necesita cause para navegar y no envejecer estancado ¿Qué puede producir movimiento en la voluntad del hombre? ¿Qué clase de movimiento? Escuché hace unos días que no se trata de “bueno” o “malo”, es acerca de consecuencias; para mi es lo mismo.  Necesito un cause, que es acto, desplazamiento del Espíritu hacia los otros. Contra-puesta al río de agua viva, la voluntad. Escuché de un hombre llamado David, de corazón excepcional, que hizo música para traer paz al espíritu intranquilo; él uso su libertad para complacerse, luego se arrepintió. El arrepentimiento es más que sentirse mal, no es un camino ni ritmo; es – como en la música – una enmienda, es corregir y subsanar cuando aún es posible. Despreciarlo es dar un paso hacia la supresión de la empatía ¿cómo poder amar si no te enteras del otro?, ¿cómo te enteras de...