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Lola Críptica

Lola hace y desase los nudos que diario se tejen en su cabeza, para ella misma y para nadie mas. El orden del universo le parece mas claro y preciso que los sentimientos del ser humano, mucho más de aquellos que últimamente se han acercado y se han alejado. Aparente desorden contrasta con la neurosis de su librero; alguno que otro pirata le ha preguntado “¿será mucho que te disfrazas y poco que eres tu?” , que simples respuestas las de Lola, señalar tan solo un libro es suficiente, a cambio silencios incómodos, largos discursos y regaños, para Lola estos no causan ningún daño, sin embargo, dejan en su recuerdo un archivo que ha formado en ella una inmutable autodescripción… ¿será efectivamente que Lola es más otra que ella misma?
Suponer un alter ego sería exagerarla. Lo correcto sería leerla y dar cuenta de que su problemático nuderio se debe a que piensa mucho, todo el tiempo, aquí, allá, en ningún lado, ausente , demasiado presente. Exigente, demasiado tranquila. Todavía es un monstruo, pero no sheyllesco, ni aristotelesco, mas bien fausteano.
Lola gusta de crear seres imaginarios, entre ellos su favorito Teobaldo, ocupa en su caja el lugar mas cómodo, aunque ya casi no le ponga atención … es que las palabras de este pirata ya están desfasadas. En otra caja, una muy distinta, un engendro de casualidad: Soren P. Sadnerson. Físicamente solo Lola lo puede disfrutar, solo a su manera lo puede disfrutar. ¿Cómo es, cómo definirlo? ni Lola sabe, Soren P. Sadnerson es para ella silencio y omisiones, risas y recientemente dio cuenta que también es repeticiones. Repetitionis canticum alielis puellis. Soren es mucho más que esto, tal vez no tan diferente, pero si muy especial, de todas las imágenes animadas es la real; la más ávida y distante de las almas que rodean a Lola… tan distante y ausente que solo ha besado los labios de Lola, es decir, a la platilinosa niña no. Ni siquiera ha preguntado cual es el apellido de Lola.
En la tapa de la caja donde duerme Soren P. se lee “Lola Críptica”, y se ven Formas caprichosas.
Por estos días Lola se asoma a la mentada caja y esta vacía.

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